Nuestro enfoque en las pruebas de Ethical Hacking
El objetivo de nuestras pruebas de Ethical Hacking (pentest) es medir de forma controlada el nivel de seguridad de un activo, sistema o infraestructura definida,
simulando técnicas y vectores de ataque realistas para identificar vulnerabilidades explotables y evaluar el impacto potencial de un atacante.
Aplicamos metodologías y técnicas ofensivas avanzadas para detectar debilidades técnicas, lógicas y humanas en sus sistemas y aplicativos informáticos. La fase de explotación controlada permite validar la criticidad real de cada vulnerabilidad, cuantificar el riesgo asociado y priorizar acciones de mitigación de manera eficiente. Las pruebas de Ethical Hacking (penetration testing) se diseñan a medida, alineadas con la arquitectura técnica y funcional del entorno evaluado, garantizando un enfoque contextualizado y realista.
El Ethical Hacking en Resumen
Hacking ético
Pruebas manuales
Informe operativo
Equipo especializado
Nuestros servicios de pruebas de penetración
El alcance de la prueba se establece según los objetivos de seguridad del cliente o después de una auditoría de reconocimiento para priorizar los vectores de riesgo más críticos.








Los diferentes tipos de Pentesting
Pruebas de caja negra
Una prueba de pentest de caja negra evalúa la exposición real de su plataforma o infraestructura frente a amenazas externas, analizando cómo respondería ante un atacante sin acceso previo a información privilegiada.
El enfoque principal es que el equipo del cliente no facilita datos técnicos relevantes o únicamente los estrictamente necesarios, con el objetivo de reproducir con precisión el escenario de un adversario externo.
La evaluación permite contrastar la percepción interna del estado de seguridad con la evidencia obtenida desde una perspectiva externa e independiente, aportando una visión objetiva sobre la superficie de ataque expuesta.
Las prueba puede ejecutarse sin notificar previamente a los equipos responsables de monitoreo y respuesta, lo que posibilita medir de forma realista la capacidad de detección ante un incidente de seguridad.
Pruebas de caja gris
Las pruebas de pentest de caja gris combina elementos de conocimiento interno con la perspectiva ofensiva externa, permitiendo un análisis más exhaustivo que una prueba de caja negra gracias a la información estratégica
En este esquema, se puede otorgar al pentester un acceso controlado a entornos no públicos, credenciales con distintos niveles de privilegio o documentación técnica que describa la arquitectura y la lógica del sistema evaluado.
Es habitual emplear este enfoque para validar la correcta segregación de roles y la robustez de los distintos niveles de permisos dentro de la solución, verificando que no existan escaladas de privilegios ni accesos indebidos entre perfiles.
La auditoría de caja gris permite delimitar el alcance hacia componentes o funcionalidades concretas definidos por el cliente, como desarrollos recientemente desplegados en producción o módulos considerados de mayor riesgo.
Pruebas de blanca
Las pruebas de pentesting a nivel de caja blanca permite llevar el análisis de seguridad al nivel más profundo, al contar con acceso amplio y detallado a la información técnica del entorno evaluado.
En este modelo, el cliente facilita de manera transparente los recursos necesarios para la revisión: de su arquitectura, configuraciones críticas, credenciales con privilegios elevados, acceso a servidores y, cuando aplica, al código fuente de la aplicación.
A diferencia de un pentest tradicional, la auditoría de caja blanca no se centra exclusivamente en simular el comportamiento de un atacante externo. Se trata de un ejercicio técnico exhaustivo orientado a identificar debilidades, rastrear el origen de las vulnerabilidades detectadas.
El enfoque nos permite descubrir fallos que no necesariamente se manifiestan durante una prueba de explotación práctica, pero que incrementan el nivel de riesgo operativo y estratégico, aportando una visión integral sobre la postura de seguridad de sus activos.
Sellos y certificado de seguridad
Los sellos y certificados de nuestras pruebas de seguridad refuerzan la transparencia de su estrategia de protección ante clientes, partners e inversores, evidenciando que sus activos han sido sometidos a evaluaciones técnicas independientes y calificadas.
Emitimos distintos tipos de sellos en función del alcance y profundidad de las pruebas realizadas: evaluaciones estándar, análisis exhaustivos, auditorías recurrentes y ejercicios específicos de ingeniería social. Estos distintivos pueden integrarse en entornos digitales, ya sea en un sitio web público o dentro de un portal privado orientado a terceros autorizados.
Se puede emitir un certificado de ciberseguridad tras la ejecución de una prueba de penetración completa sobre una plataforma web, una aplicación móvil o un dispositivo conectado, siempre que se haya validado el cumplimiento de los criterios técnicos establecidos de ciberseguridad y mejores prácticas.
Este certificado, de carácter privado, acredita formalmente que la evaluación fue realizada por un tercero independiente y cualificado, y deja constancia del nivel de seguridad alcanzado en la fecha de su emisión, dentro del alcance definido en el servicio.
Nuestra metodología de pentesting

Cada auditoría se ejecuta mediante un proceso estructurado en cuatro fases: Reconocimiento, Mapeo, Descubrimiento y Explotación. Este enfoque cíclico permite profundizar progresivamente en la superficie de ataque y correlacionar hallazgos técnicos con riesgos reales para el negocio.
Las pruebas se realizan exclusivamente de forma manual, apoyadas en herramientas de desarrollo propio y en investigación técnica avanzada, incluyendo el uso controlado de vulnerabilidades 0-day identificadas internamente cuando el contexto lo requiere. Este enfoque elimina la dependencia de escáneres automatizados y prioriza el análisis humano especializado, lo que permite detectar fallos lógicos, debilidades de diseño, encadenamientos de vulnerabilidades y escenarios de abuso que no son evidentes en evaluaciones convencionales.
La fase de explotación reproduce, bajo un marco controlado, el comportamiento de un adversario real con el objetivo de validar impacto, criticidad y posibles vectores de escalamiento. En determinados casos, una vulnerabilidad inicial puede servir como punto de pivote para comprometer activos de mayor valor.
El resultado es un informe técnico-ejecutivo que documenta los hallazgos, su impacto comprobado y las recomendaciones de remediación priorizadas según nivel de riesgo. Opcionalmente, se realiza una fase de validación posterior para confirmar la correcta mitigación de las vulnerabilidades identificadas.
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¿Cómo se define el alcance de un pentesting?
En una prueba de caja gris sobre una plataforma web, el análisis puede abarcar toda la aplicación o únicamente funcionalidades específicas, según los objetivos definidos.
Preguntas frecuentes
Es una evaluación técnica controlada que simula ataques reales para identificar y validar vulnerabilidades en sistemas, aplicaciones o infraestructuras.
Se establecen los activos autorizados (IPs, dominios, aplicaciones, entornos) y las reglas de ejecución antes de iniciar la prueba.
Ejecutamos pruebas de caja negra, caja gris y caja blanca, según el nivel de información proporcionado y los objetivos del cliente.
Se planifican para minimizar impacto. Cualquier acción crítica se coordina previamente con el cliente.
Sí. El informe incluye descripción técnica, evidencia de explotación controlada, nivel de riesgo y recomendaciones priorizadas.
Sí. Podemos ejecutar una fase de retesting (gratuito) para verificar la correcta mitigación de las vulnerabilidades identificadas.
Sí. Tras la finalización de la auditoría y la remediación validada de las vulnerabilidades críticas, podemos emitir un certificado o sello de evaluación que acredita la realización del pentesting y su estado al momento de la validación. Este certificado no implica ausencia total de riesgos, sino conformidad con el alcance y condiciones evaluadas.